Categoría: Leé deportes

Juan Carlos Biscay

Un caso muy singular en el fútbol: fue jugador, árbitro y entrenador. En su rol de juez, los futbolistas veían en él más un cómplice que un enemigo, porque entendía a la perfección el idioma y los códigos de ellos. De estilo descontracturado, pero con firme personalidad. Fue columnista en el Diario Olé y jefe de la Central Telefónica de San Fernando. Hoy tiene una cadena de perfumerías y es Concejal de su municipio. Padre de Matías, ayudante de campo de Marcelo Gallardo. Humanizamos a Juan Carlos Biscay, un todo terreno que salió de muy abajo, pero nunca perdió los valores; un tipo íntegro.

Juan Bava

Uno de los árbitros más emblemáticos del fútbol argentino. De tremenda personalidad, dirigía a su manera, con mucha naturalidad, y se le plantaba a cualquiera, yendo a buscar más de una vez a algún jugador a la casa. Admite que arbitraba guiado por el sentido común y el instinto futbolero, basándose en entender el juego y no tanto el reglamento, al cual no le daba demasiada importancia. Hombre de la vieja escuela: con códigos y honestidad, ante todo. Critica duramente al VAR y la generación actual de réferis. Íntimo amigo de Plácido Domingo. Fue Director del Instituto de Árbitros de la AFA durante doce años. Humanizamos a Juan Bava, de espíritu campechano.

Justo Suárez: mucho más que un boxeador

Nació y se crio en la miseria. A fuerza de esmero y talento logró cambiar su realidad, y se volvió millonario y un fenómeno social, pero sin nunca olvidarse de sus raíces ni perder su esencia. Fue el primer ídolo popular deportivo de Argentina. Las ignoradas clases bajas veían cómo uno de los suyos salía de la pobreza para triunfar y ser admirado y querido por todos los estratos. convocaba multitudes inusitadas. Llegó a una cúspide muy alta, pero de ahí su caída fue estrepitosa. Terminó pobre, solo y tuberculoso.  Su vida fue de una vorágine extrema y duró apenas 29 años, pero su legado es eterno. Julio Cortázar le dedicó un cuento. La historia de Justo Suárez, el ´Torito de Mataderos´, mucho más que un boxeador.

Sugar Ray Leonard: distinto dentro y fuera del ring

Es considerado el púgil más veloz de la historia del boxeo. Arriba del ring mostró un timing perfecto, casi sobrenatural. Abajo, fue un bicho raro para la media de los boxeadores: perfil bajo y para nada bocón, de mirada tierna y sonrisa llena de simpatía; se convirtió en un ´empresario´ de él mismo, administrando y cuidando su fortuna e imagen con notable inteligencia. No le interesaba ser profesional de este deporte y su ambición era estudiar en la universidad. Terminó peleando motivado en ganar dinero que necesitaba para su familia. De chico lo tildaban de afeminado y fue abusado sexualmente. Disputó solo 40 combates y fue Campeón Mundial en cinco categorías distintas. La historia de Sugar Ray Leonard, absolutamente singular dentro y fuera del cuadrilátero.

Ángel Sánchez

Se metió en el arbitraje para estar dentro de su gran pasión: el fútbol. Con un estilo relajado, le sacaba dramatismo al juego. Permisivo y cercano al jugador, pero chicanero cuando lo toreaban. Logró autoridad y prestigio sin necesitar imponer cara de malo. Tras su retiro se desarrolló en seis roles diferentes, todos vinculados al fútbol.
Transparente y simple. Humanizamos a Ángel Sánchez, persona de valores.

Darío Franco

Pilar de uno de los equipos más míticos que tuvo el fútbol argentino: el Newell´s de Bielsa. Campeón de las últimas dos Copa América ganadas por la Selección. Entrenador audaz con un estilo muy marcado. Dirigiendo es extremadamente pasional y efusivo. Fuera del campo es campechano y tranquilo. Humanizamos a Darío Franco, un tipo de bien.

Daniel ´Sargento´ Giménez

El árbitro más particular que tuvo el fútbol local. Alcanzó el rango jerárquico de Suboficial Mayor del Ejército Argentino. Participó en el conflicto del Beagle y estuvo en el puerto San Julián en la guerra de Malvinas. Campechano y cordial, pero hombre de rigor. Para él, la lealtad, dignidad y valores moldean su filosofía de vida. Hincha del Rojo. Directo y sin ambages. Humanizamos a Daniel ´el Sargento´ Giménez: detrás del traje adusto, un tipo cálido.

Luis Islas

Fue uno de los más destacados arqueros de la historia del fútbol argentino, con memorables actuaciones y grandes logros. Adentro del campo mostró notable personalidad para atajar, y afuera para confrontar con lo que creía que estaba mal. Un hombre de libre pensamiento y profundo análisis crítico. No se deja adoctrinar por la política, la religión ni ningún entrenador. Hoy transita su camino como técnico. Humanizamos a Luis Islas.

Garrincha: lo que su vida nos enseñó

Escribir algo sobre él, resulta trillado. Relatar minuciosamente su vida y sus proezas deportivas, se torna hasta aburrido para el lector, porque todo se ha contado. Cientos de artículos y notas, documentales, películas y hasta poemas de referentes de la cultura sudamericana dedicados a su figura. Aquí queremos repasar no lo que Garrincha vivió, sino lo que su paso por esta vida dejó para el mundo futbolero y social de forma inmortal. Un ser único, alguien que, directa e indirectamente, nos legó lecciones muy claras para aprender, reflexionar y cuestionarnos muchas cosas.

Paulo Ferrari

Jugó en solo dos equipos, muchos años en cada uno, con gran regularidad y buen nivel; demostrando lealtad, respeto y pertenencia hacia la institución que representaba. Nunca priorizó el ´salvarse económicamente´. Es uno de los defensores más goleadores de la historia de River. Compartió un mismo vestuario con Ortega, Gallardo y Almeyda. Estando como coordinador de las inferiores de Rosario Central, le pidieron que se haga cargo técnicamente de la Primera en un complejo momento, y a los ¡20 días! lo echaron. Humanizamos a Paulo Ferrari, un tipo simple.