Etiquetado: Fútbol

Darío Franco

Pilar de uno de los equipos más míticos que tuvo el fútbol argentino: el Newell´s de Bielsa. Campeón de las últimas dos Copa América ganadas por la Selección. Entrenador audaz con un estilo muy marcado. Dirigiendo es extremadamente pasional y efusivo. Fuera del campo es campechano y tranquilo. Humanizamos a Darío Franco, un tipo de bien.

Luis Islas

Fue uno de los más destacados arqueros de la historia del fútbol argentino, con memorables actuaciones y grandes logros. Adentro del campo mostró notable personalidad para atajar, y afuera para confrontar con lo que creía que estaba mal. Un hombre de libre pensamiento y profundo análisis crítico. No se deja adoctrinar por la política, la religión ni ningún entrenador. Hoy transita su camino como técnico. Humanizamos a Luis Islas.

Paulo Ferrari

Jugó en solo dos equipos, muchos años en cada uno, con gran regularidad y buen nivel; demostrando lealtad, respeto y pertenencia hacia la institución que representaba. Nunca priorizó el ´salvarse económicamente´. Es uno de los defensores más goleadores de la historia de River. Compartió un mismo vestuario con Ortega, Gallardo y Almeyda. Estando como coordinador de las inferiores de Rosario Central, le pidieron que se haga cargo técnicamente de la Primera en un complejo momento, y a los ¡20 días! lo echaron. Humanizamos a Paulo Ferrari, un tipo simple.

´Rayo´ Menseguez

Fue un habilidoso jugador de fútbol, de notables condiciones, pero esa etapa ya quedó muy atrás en su vida. Tras su retiro, dio un giro de 180 grados. Tenía todo preparado para ser entrenador, pero comenzó a experimentar el camino del despertar de conciencia y del autoconocimiento, entregándose absolutamente a la espiritualidad. Hoy dedica todo su tiempo y energía a la realización personal y al ser un guía para ayudar al prójimo a elevar su vibración. Humanizamos al ´Rayo´ Menseguez.

Pepé Santoro

Leyenda viviente y patrimonio del fútbol argentino. Ídolo absoluto del Rojo, pero respetado por todos, más allá de los colores. Por lo hecho adentro del campo bajo los tres palos, por su desempeño como director técnico, entrenador y formador de arqueros, y por, sobre todo, su condición de gran tipo: es uno de los personajes más emblemáticos de nuestro fútbol. A sus 78 años mantiene intacta la pasión. Humanizamos a Pepé Santoro.

Lucas Boyé

Cualquier entendido destacaba su gran capacidad técnica, su jerarquía en los movimientos y su imponente físico. Todo su potencial se vio opacado por las críticas recibidas, las cuales, siendo chico, no supo manejar desde lo psicológico. La típica impaciencia de una parte de los hinchas y las presiones externas, lo condicionaron desde la confianza y seguridad en sí mismo, viéndose reflejado en su juego y no pudiendo explotar en River. Humanizamos a Lucas Boyé, el muy buen jugador que no logró prevalecer ante la voracidad del mundo River.

Cuando el amor es más fuerte

Afirman la mayoría de los protagonistas, que el jugador nunca muere. Que la carrera se acaba por cuestiones naturales y biológicas, pero que de mente y alma se siguen sintiendo futbolistas de por vida, a pesar de no poder ejercer la profesión físicamente. Muchos siguen vinculados al fútbol como entrenadores, formadores, dirigentes, representantes; pero ningún cargo destierra al hombre de botines y pantalones cortos. Muestra cabal de ello son los ejemplos de Matías Almeyda y Juan Sebastián Verón. Ambos se retiraron, pero al tiempo decidieron volver a la actividad, porque el amor es más fuerte.

César ´Leche´ La Paglia

En voz de calificadas y prestigiosas personalidades del ambiente, tenía la misma proyección que Riquelme. Dueño de un talento natural extraordinario. Se conformó con eso y no le alcanzó. Pudo haber llegado a la élite del fútbol mundial pero no se preparó en diversos aspectos y no se la creyó lo suficiente. Enganche clásico, estratega nato. Con potrero e inventiva. Humanizamos a César ´Leche´ La Paglia, el fenómeno que no fue ni un cuarto de lo que podría haber sido.

Roberto Trotta: ser rebelde

Fue un zaguero central aguerrido, de mucha presencia y personalidad. Multicampeón con Vélez y River. Pero a Roberto Trotta no solo se lo recuerda por lo hecho y conseguido dentro del campo de juego, sino por su forma de ser. Rebelde, extrovertido e irónico. No se callaba nunca y siempre que consideraba necesario, ´picanteaba´públicamente a quien fuese. El propio defensor narra por qué forjó ese personaje…