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Miguel A. Tojo: enseñarles a Messi, Aguero y Tévez

¿Qué cosas se les puede enseñar a jugadores que ya vienen con un talento natural sublime? Un maestro, docente y formador de pura cepa como Miguel Ángel Tojo, lo hizo. En el formidable proyecto de selecciones juveniles (1994-2007), del cual él fue uno de los grandes responsables, pasaron por sus manos los tres últimos astros argentinos: Messi y Aguero y Tévez. 

José Chamot

Disputó tres Mundiales con la Selección. Compitió en la élite del fútbol europeo. Es una de las personas más campechanas, modestas e íntegras que se pueden encontrar dentro de su ambiente. Conformó el cuerpo técnico de Matías Almeyda que logró el ascenso con River. Hoy hace su camino como entrenador. Humanizamos a José Chamot.

Andrés Kogovsek

Es la leyenda viviente del handball argentino. Uno de los más destacados líderes del deporte nacional en las últimas décadas. Esfuerzo, conducta y valores: hacen su filosofía. Con su vital aporte, “Los Gladiadores” llegaron a la élite mundial. Multicampeón con Ballester e idolatrado en el Antequera de España. Con 46 años sigue jugando con la misma pasión que cuando arrancó. Humanizamos a Andrés Kogovsek, el ´Gran Capitán´.

Cuando el amor es más fuerte

Afirman la mayoría de los protagonistas, que el jugador nunca muere. Que la carrera se acaba por cuestiones naturales y biológicas, pero que de mente y alma se siguen sintiendo futbolistas de por vida, a pesar de no poder ejercer la profesión físicamente. Muchos siguen vinculados al fútbol como entrenadores, formadores, dirigentes, representantes; pero ningún cargo destierra al hombre de botines y pantalones cortos. Muestra cabal de ello son los ejemplos de Matías Almeyda y Juan Sebastián Verón. Ambos se retiraron, pero al tiempo decidieron volver a la actividad, porque el amor es más fuerte.

DANIEL PASSARELLA: CUANDO EL EGO Y LA SOBERBIA TE DESTRUYEN

Era uno de los grandes próceres de la historia del fútbol mundial. Leyenda de River y la Selección. Único e irrepetible en su puesto, fue, para muchos, el mejor de todos los tiempos. Fue un muy buen entrenador. Pero todo eso no le bastó: quiso ser presidente de su club y allí derrapó absolutamente, pasando de estar en el salón dorado, a la lista negra y más nefasta. Su ego y soberbia lo obnubilaron y hoy es uno de los personajes más odiados por el hincha millonario.